CASA CON ALMA EN EL BARRIO DE LA CREU DE CAMPDEVÀNOL
Hay casas que simplemente ofrecen metros cuadrados. Y hay otras que cuentan una historia.
En el tranquilo y soleado Barrio de la Creu de Campdevànol se encuentra esta singular propiedad que conserva toda la esencia de las antiguas casas de montaña, con espacios llenos de personalidad, materiales nobles y una atmósfera cálida que se percibe desde el primer instante.
La vivienda dispone de aproximadamente 170 m² útiles distribuidos en distintos niveles que permiten disfrutar de zonas claramente diferenciadas para el día a día, el descanso y el ocio.
En la planta principal encontramos un amplio recibidor que da paso a una espectacular zona de día formada por un comedor de más de 30 m² presidido por una acogedora chimenea y una gran ventana abierta hacia el jardín. La cocina, abierta y exterior, mantiene el carácter rústico de la finca y ofrece un espacio funcional y muy agradable para compartir momentos en familia.
Esta misma planta se completa con un baño auxiliar y una estancia destinada actualmente a caldera e instalaciones.
La zona de descanso alberga tres habitaciones exteriores, todas ellas con abundante luz natural, dos dobles y una individual de buenas dimensiones, además de un baño completo con bañera.
La planta superior sorprende con una impresionante sala diáfana de casi 50 m², un espacio único y difícil de encontrar que actualmente funciona como zona de estar y ocio, pero que podría convertirse fácilmente en una gran suite, despacho profesional, biblioteca, sala de juegos, gimnasio o cualquier otro espacio polivalente según las necesidades de sus futuros propietarios.
En esta misma planta se encuentra también un segundo baño completo con plato de ducha.
El interior de la vivienda destaca por sus muros de piedra vista, techos con vigas de madera, acabados artesanales y numerosos rincones con encanto que transmiten autenticidad y personalidad propia. Cada estancia respira la calidez de las construcciones tradicionales del Pirineo, combinada con las comodidades necesarias para el confort actual.
Pero el valor de esta propiedad no termina en su interior.
Justo frente a la vivienda, la finca dispone de un terreno de aproximadamente 278 m² según Registro, antiguamente destinado a huerto, que constituye un auténtico espacio de desconexión rodeado de naturaleza.
El terreno disfruta de una excelente orientación solar y limita con un pequeño arroyo que aporta frescura y encanto al entorno. Es un espacio ideal para disfrutar de reuniones familiares, crear un huerto ecológico, habilitar zonas de descanso o simplemente disfrutar del privilegio de tener la naturaleza a escasos metros de casa.
Todo ello en un entorno extraordinariamente tranquilo, rodeado de paisaje y rutas naturales, pero a pocos minutos del centro de Campdevànol y de todos los servicios esenciales.
Una propiedad singular, difícil de comparar y prácticamente imposible de reproducir hoy en día.
Para quienes valoran el espacio, la tranquilidad, la naturaleza y el carácter auténtico de un hogar con personalidad propia.


















